Los principales tipos de iniciativas de formación del Sistema de Formación para el Empleo son:

  • Formación programada por las empresas para sus trabajadores.
  • Oferta formativa para trabajadores ocupados.
  • Oferta formativa para trabajadores desempleados.

El fin del Sistema, en general, es dar respuesta inmediata a las necesidades del sistema productivo (trabajadores, autónomos, pymes y otras empresas que lo conforman).

En concreto, la ‘Formación programada por las empresas para sus trabajadores’ es la iniciativa de formación destinada principalmente a que las empresas incrementen su productividad.

Para ello, la empresa puede programar para sus trabajadores acciones formativas en función de sus necesidades.

Es habitual que las empresas de cierto tamaño elaboren y mantengan actualizado su Plan de Formación, siendo este documento la guía destinada a mejorar las cualidades y habilidades de los empleados, con el objetivo de ser más competitivas y aumentar su productividad.

La programación y gestión de estas acciones formativas podrá realizarse por las empresas con flexibilidad en sus contenidos y el momento de su impartición, respetando las condiciones establecidas por la normativa.

Financiación

Esta iniciativa se financia a través de bonificaciones en las cuotas de la seguridad social (las iniciativas de oferta formativa para trabajadores ocupados y desempleados son financiadas a través de la concesión de subvenciones en régimen de concurrencia competitiva, también llamado concurso).

¿Quién puede gestionarlo?

Para acceder a esta ayuda (empresas y autónomos con trabajadores) pueden optar para su gestión por la autogestión o por la contratación de una empresa organizadora (entidad externa) que le ayude a gestionar dicho crédito o directamente su Plan de Formación.

¿Cómo se gestiona?

La imagen a continuación muestra los pasos de los que se compone:

 

Fuente: FUNDAE