En la última edición de ‘Los expertos Responden’ FUNDAE publicó la forma de contabilizar los gastos de la formación programada por las empresas. En concreto, las preguntas y respuestas fueron las siguientes:

 

¿Cómo debe considerarse la bonificación a efectos de su contabilización como un menor gasto o como un ingreso?

A efectos contables, la bonificación puede considerarse como una subvención y, por lo tanto, contabilizarse de la siguiente manera:

— Dado su carácter específico, se debe abrir una cuenta contable en el subgrupo 74 («Subvenciones a la explotación») que se denomine «Formación profesional para el empleo».

— En cuentas del subgrupo 75 («Otros Ingresos de Gestión») que se denomine «Formación profesional para el empleo».

 

¿Cómo deben contabilizarse los gastos incurridos en la realización de los cursos?

Los costes internos incurridos en la realización de los cursos pueden contabilizarse en cuentas específicas, pero para una mejor operatividad se contabilizarán en las cuentas que según su naturaleza le correspondan (Ej.: si el formador es interno, deberá contabilizarse la nómina en las cuentas del subgrupo 64, «Gastos del Personal»).

Los costes externos se contabilizarán en una cuenta contable en el subgrupo 649 («Otros gastos sociales) que se denomine “formación profesional para el empleo».

 

¿Qué documentación contable se debe aportar en caso de requerimiento?

Se debe aportar la documentación de la empresa que se ha aplicado la bonificación que acredite el ingreso, el pago y el gasto. En todos los casos, deben quedar claramente identificados los importes requeridos o acompañar detalle que permita dicha identificación.

Asimismo, dicha documentación se debe acompañar de los soportes justificativos correspondientes (facturas, nóminas, extractos bancarios, mayores contables, etc.).

 

Fuente: FUNDAE